viernes, 13 de abril de 2018

NOTA DE PRENSA DE LA SECRETARIA PARTICULAR EN ESPAÑA DE DON CARLOS JAVIER DE BORBÓN PARMA



    

         Este fin de semana ha tenido lugar en la ciudad de La Haya una reunión de trabajo de Don Carlos Javier de Borbón Parma, Jefe de la Dinastía Carlista, y su hermano Don Jaime, Canciller de la Real Orden de la Legitimidad Proscrita,  con miembros de las organizaciones que conforman el colectivo del Pueblo Carlista: el Partido Carlista, la Asociación 16 de Abril y la Real Orden de la Legitimidad Proscrita (R.O.L.P.).

            Se analizaron temas de interés general sobre la situación económica, social y política  de las Españas: el paro, en especial el juvenil, las pensiones, la cuestión demográfica y la inmigración, la organización territorial  basada en nuestro sistema federal, del Plan Estratégico 2020, de la necesidad de promocionar la Economía Circular y de la necesidad de una política ecológica a nivel mundial para preservar nuestro hábitat común y de la búsqueda  de un nuevo sistema bancario-financiero para remplazar el actual.

            Se discutió los acontecimientos que  están ocurriendo en Cataluña, y se reafirmo la propuesta federalista que desde nuestros orígenes en 1833 se ha mantenido como una reivindicación de los pueblos de las Españas.  Desde las mismas posiciones de siempre, entendemos imprescindible un dialogo permanente y entre iguales para encontrar la solución.

            El Carlismo no puede ni debe permanecer en silencio, sino que debe relacionarse  con una amplia pluralidad de agentes, sociales y políticos, con el objetivo de promover  sus propuestas societarias y federativas.

            La actualidad europea también fue abordada en diferentes aspectos como la falta de liderazgos adecuados  para impulsar una integración  interregional solidaria.

            Hoy más que nunca, surge la necesidad de inspirarnos en nuestro pasado histórico en común  para construir las soluciones del presente.

viernes, 6 de octubre de 2017

COMUNICADO DE DON CARLOS JAVIER DE BORBON PARMA



 
A mis queridos carlistas:

         Durante los últimos meses, y especialmente desde el  pasado mes de agosto en el cual el terrorismo golpeó criminalmente Barcelona, ciudad a la que tengo especial afecto y de la que no puedo hablar si no es con extremo cariño por ser la ciudad en la que falleció mi padre, Carlos Hugo, y en la que el año pasado os presenté a mi hijo, Carlos Enrique; he estado muy pendiente de los acontecimientos que se sucedían en las Españas sin querer manifestarme por tener la esperanza de que los políticos elegidos democráticamente por todos los ciudadanos cumplirían con sus obligaciones buscando el encuentro y no el enfrentamiento. 

         Lamentablemente no ha sido así, y ante los acontecimientos que se vienen desarrollando, consciente de las obligaciones que recaen sobre mi como representante del legado histórico de la Dinastía carlista, con la memoria de mis antecesores, con la lealtad sacrificada y persistente que hacia ellos mostraron miles y miles de españoles durante dos siglos, y en definitiva con el significado histórico del Carlismo, pero también como ciudadano español y europeo, me impelen a trasladar y compartir con vosotros las siguientes reflexiones con el fin de contribuir a esbozar un camino diferente al del enfrentamiento ya previsto.

         Recordemos nuestra propuesta tradicional, que es más necesaria que nunca. El federalismo, como expresión actualizada de la foralidad de los viejos reinos, es la solución que puede encauzar las aspiraciones de las distintas nacionalidades que conviven en las Españas.

         El momento concreto que vivimos es preocupante. La situación que se da en Cataluña está demostrando que las autoridades políticas, tanto del Gobierno español como las de la Generalitat, nos conducen a un escenario de confrontación y fractura. Y en ningún caso es admisible que aquellos que tienen la responsabilidad de gobernar pierdan el control sobre los acontecimientos.

         La crisis abierta actualmente ha tomado tal deriva que es preciso recordar que la prioridad fundamental que hay que defender, y defender desde ambos lados del conflicto, es la Concordia. Si esa concordia se rompe desaparecerá todo lo demás, desaparecerá la legalidad, desaparecerá  el sentido de comunidad y desaparecerá la posibilidad de solucionar cualquier tipo de problema, abriéndose paso en nuestras queridas Españas toda clase de sentimientos negativos de los que serán esclavas las generaciones futuras. Estoy convencido de que la inmensa mayoría de los ciudadanos, quieren un diálogo sereno que desemboque en un pacto. Y este acuerdo aun es posible dentro del marco de una Constitución actualizada y del respeto a las aspiraciones del pueblo catalán. Este diálogo, desde la voluntad de lograr la concordia, debe tener lugar ahora, antes de que sea demasiado tarde. Estoy seguro que así, y solo así, se alcanzará la paz inmediata, futura y duradera. 

         Por todo lo expuesto, pido a mis leales carlistas que, cualquiera que sean sus sentimientos y sensibilidades, se abstengan de participar en actos de enfrentamiento que puedan producirse, y que ante cualquier conato de violencia ofrezcan, en la medida de sus posibilidades, su mediación. No seamos nosotros los que polaricemos la situación. Debemos de  ser la voz de la calma y de la razón. Comprendo las profundas emociones que la situación de hoy puede desencadenar, pero debemos mirar a nuestra Historia y sacar las lecciones que ella nos ofrece. La violencia no lleva a soluciones duraderas.
         Pido a todos los españoles que miren a su alrededor y comprendan que no existe ningún "ellos" porque todos somos un "nosotros".

         Pido a los representantes políticos que tengan la valentía y la grandeza de reconducir la peligrosa situación a la que han llevado a Cataluña  y al resto de las Españas, por las vías de la concordia y de la negociación.

         Mi profunda solidaridad con quienes están sufriendo las consecuencias del enfrentamiento creado por este clima de tensión.
        

Dado a 5 de Octubre de 2017


 

martes, 12 de septiembre de 2017

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN 16 DE ABRIL ANTE EL REFERÉNDUM CATALÁN Y LA CRISIS DE UN RÉGIMEN



Ante el referéndum catalán y la crisis de un régimen

La Asociación 16 de Abril, organización carlista de memoria histórica y pensamiento crítico, en relación a la convocatoria de un referéndum de autodeterminación por parte del Parlamento de Cataluña y el más que esperado choque entre el Poder Central y las autoridades catalanas, de consecuencias imprevisibles, quiere manifestar lo siguiente:

            1) La crisis, innegable ya, del llamado «Estado de las Autonomías», cuyos primeros síntomas se expresaron durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), es inseparable de una crisis más amplia, la del propio régimen político de la Segunda Restauración, que como consecuencia de sus limitaciones estructurales es cada vez más incapaz de integrar y representar a amplios sectores de la población española. Se evidenció en lo que se refiere al plano territorial tanto con el «Estatuto Político de la Comunidad Libre asociada de Euskadi», aprobado por el Parlamento de la C.A.V. en 2004 y rechazado por el Congreso de los Diputados en 2005, como con el nuevo «Estatut d'autonomia de Catalunya», aprobado en referéndum por el pueblo catalán en 2006 y declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional en 2010. El crecimiento exponencial en la sociedad catalana de un sentimiento secesionista, hasta entonces muy minoritario, hay que entenderlo como resultado de la frustración generada por aquella Sentencia del Tribunal Constitucional, en contra de la cual inmediatamente se movilizó un millón de ciudadanos catalanes en una manifestación convocada con el lema «Som una nació, nosaltres decidim».

            2) Pero en el camino que lleva a la grave situación del momento actual, no debemos olvidar la responsabilidad partidista de una clase política que ha demostrado de manera persistente su total irresponsabilidad cívica, tanto en Madrid como en Barcelona, al utilizar la táctica de «o conmigo o contra mí» con el fin de generar una cortina de humo que desviase la atención ciudadana de la multiplicación escandalosa de los casos de corrupción o del coste social de sus políticas neoliberales. Se abrieron brechas tanto en las Españas como en la propia Cataluña que van ser a ser difíciles de cerrar adecuadamente.

            3) Los carlistas asumimos y defendemos el derecho de autodeterminación de todo pueblo para decidir las estructuras políticas en las que desarrollará su vida social. Pero también sentimos y reivindicamos la tradicional españolidad de la nación catalana, ya que sin la identidad española no se entiende la catalana y viceversa. Por todo ello rechazamos el esquema de los dos boques nacionalistas, que identifica de manera errónea la «autodeterminación» como derecho democrático con la «independencia» como proyecto político, al mismo tiempo que la españolidad como realidad histórica con el modelo político y cultural del Estado-Nación construido a imitación del centralismo francés y con olvido precisamente de esa misma realidad histórica, la de la verdadera tradición española.

            4) Así, ante la consulta del 1 de octubre, consideramos que ni el momento es el más oportuno ni el contenido de la papeleta es el más afortunado. Por un lado, con un Gobierno del Partido Popular que ha salido reforzado de las últimas elecciones generales, mientras emergen voces que plantean una reforma constitucional en clave recentralizadora y aún más autoritaria, con el cierre definitivo del proceso autonómico en todo el territorio español. Por otro, en el referéndum de 2014 se planteaba una doble pregunta, «¿Quiere que Cataluña sea un Estado?» y «¿Quiere que este Estado sea independiente?», que a través del SI-NO permitía definir una tercera vía federativa. En esta ocasión solamente habrá una única pregunta, «¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de República?», lo que condiciona inevitablemente los términos del debate público.

            5) Ignoramos que va ocurrir al día siguiente del referéndum, pero lo que sí sabemos es que la tensión entre unionismo y secesionismo no ha hecho más que empobrecer a la sociedad española y catalana. La reconstrucción de puentes, dentro de la propia Cataluña y con las demás Españas, es una necesidad urgente, pero solamente puede ser abordada desde una perspectiva que vaya más allá del concepto jacobino del Estado-Nación, antítesis de nuestra tradición foral, y que nos permita reencontrarnos como Pueblos en una España federal y plurinacional.

Asociación 16 de Abril
Apdo. de Correos 62.044
28044 Madrid