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martes, 25 de abril de 2017

MONTEJURRA2017: POR LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS



       
 
El próximo día 7 de Mayo, tendrá lugar la tradicional concentración carlista en Montejurra en la que se conmemorará el ochenta aniversario de la Jura de los Fueros Vascos en Gernika por Don Javier, la cual le supuso el primero de los enfrentamientos con Francisco Franco y su primera expulsión de España; el cuarenta aniversario de su fallecimiento en 1977 y el 50 aniversario de la presentación, desde la clandestinidad, de Don Carlos Hugo en la cima del histórico monte.

         Este año el lema de la concentración es "Por la Dignidad de las Personas" y el programa de actos es el siguiente:

         SÁBADO, día 6 de mayo

18:30 h: Recepción en el Círculo de  Estella/Lizarra a las delegaciones  carlistas de las Españas.

19 h: Consejo Federal de Dirección del Partido Carlista.

21:30 h: Cena en el Café con Letras de Estella-Lizarra.

         DOMINGO, día 7 de mayo

10 h:  Inicio del Vía Crucis desde la 1ª cruz hasta la cumbre donde se hará un responso y se recordará a los carlistas difuntos.

A las 11 h. Misa pública en el Monasterio de Iratxe en la que también se tendrá un recuerdo para los difuntos carlistas.

         A la salida de la misa se hará una parada en el monolito que recuerda a Ricardo y a Aniano.

13 h: Acto político en la campa de la Fuente de la Tejería en el que intervendrán Javier Vecilla, compañero del Partido Carlista de Aragón,  el Secretario de Navarra de E.K.A. José Lázaro Ibáñez, y el Secretario General Federal del Partido Carlista, Jesús Mª Aragón.

14:30 h: Comida popular en la campa.

         Teléfonos para apuntarse a la cena del sábado, así como a la comida del Domingo: 609 18 28 25 (Maribel), y 661 00 13 00 (Dolores).

lunes, 9 de mayo de 2016

MENSAJE DE DON CARLOS JAVIER PARA EL ACTO DE MONTEJURRA 2016



 

Este  año, nuestra reunión de Montejurra tiene una doble dimensión.
La primera, que nos  llena de satisfacción tanto a mi esposa Ana María como a mí, es anunciaros a todos los españoles, carlistas y no carlistas, el nacimiento de un nuevo miembro de la Dinastía.
Nuestro hijo, el Príncipe Carlos Enrique, que junto a nosotros y a sus hermanas, las Infantas Luisa Irene y Cecilia Beatriz y con toda mi Familia, nos comprometemos a dar impulso al carlismo del siglo XXI sin desfallecer, como deseaba mi Padre, Carlos Hugo.
Junto a esta alegre, quiero referirme a otra, importante, especial, triste, si bien esperanzadora también, como la primera.
Se trata del recuerdo a aquellos miles de carlistas que hace 40 años, el 9 de mayo de 1976 acudieron con  mis Padres y mi tía María de las Nieves, para reivindicar nuestros deseos de Prosperidad, Paz, Democracia y Libertades, en el primer Montejurra que se celebraba desde la desaparición del General Franco
Era un momento en que todos los carlistas y muchos españoles  pensaban que se iniciaba un proceso sin marcha atrás, para alcanzar la plena normalidad política y social en nuestro país. Aportando nuestras propias soluciones
Pero en aquellos días, en los oscuros sótanos del régimen que aun no había iniciado la Transición, se urdió un siniestro plan para acabar con el carlismo. La intriga,  convirtió en un baño de sangre la reunión, ante la impávida inacción de las fuerzas del orden allí presentes.
En Montejurra, encontraron la muerte Ricardo García Pellejero y Aniano Jiménez Santos, carlista de Santander y también a otros muchos que como Ferrán Lucas Zaragoza de Barcelona, Rafael Petrina, Jesús Vera, Bernarda Hurra, Jose Javier Nolasco, junto a ellos, sufrieron secuelas y graves heridas, muchas provocadas por armas de fuego.
Dos meses más tarde, dimitió el Gobierno y parecía que la legalización del Partido carlista, sería inminente, pero no sucedió así, ni tampoco en 1977 cuando el 10 de abril  un importante diario de Madrid decía:

“A partir de la próxima semana parece qué el Gobierno tiene intención de ocuparse de los demás partidos no legalizados. Estos partidos son, además del Carlista, que preside Carlos Hugo de Borbón-Parma, todos los de ideología marxista que solicitaron su inscripción en el registro oficial y cuya documentación fue remitida al Tribunal Supremo.”
Hoy, sin que nadie nos haya pedido perdón, en este año de la Misericordia, perdonamos con generosidad a los que nos han ofendido y dañado, con el deseo de que nunca tengamos que recordar más agresiones ni reivindicar a sus mártires.
Este Montejurra de la Esperanza debe llevarnos a la acción. Para que vuelva la esperanza, debemos tener presente lo que expresó mi Padre en su presentación. “Tened Fe. La monarquía volverá”. Sí, volverá la monarquía popular que entonces soñasteis y que ahora debe movilizar las voluntades para resucitar la verdadera democracia, la de la participación.
Porque la democracia no es sólo votar, es ante todo, participar, lo que se hace a través de los partidos y entidades, que deben ser activos y generosos y con su presencia, en las instituciones. No olvidemos, que una política egoísta, que no acepta el pluralismo, no ayuda a gobernar.
Aquellas grandes celebraciones rebosantes de lealtad lo envolvían todo: porque a pesar de la larga época de vulgaridad política, vosotros supisteis mantener aquella relación profunda entre los leales y sus abanderados sin la cual no existe Legitimidad, que es más que un vínculo jurídico como se proclama en el cuatrilema carlista.
Pero no basta nuestra legitimidad, es preciso complementarla con la Legitimidad Democrática.
De la decadencia política, surge la incapacidad para aceptar y resolver los cambios en las sociedades. Esta incompetencia acaba produciendo la pérdida de la Legitimidad Democrática. Y convierte la política en un negocio, que los carlistas bien sabemos que no es.
Cuando esta gestión es egoísta y no está inspirada en el Bien Común, porque no se acepta efectivamente el pluralismo, no se llega a los pactos y así no es posible constituir gobiernos estables ni elaborar Leyes que exigen mayorías.
Del mismo modo que la llamada Legitimidad de Origen -tan arraigada en el carlismo- es mucho más que la Legalidad de la Sucesión, la Legitimidad Democrática desaparece cuando las distintas tendencias se convierten en principios fundamentalistas que impiden llegar a acuerdos.
Así aparece el inmovilismo ideológico dentro de las propias creencias.
Por esta razón, ahora se habla y mucho de la desafectación de la gente respecto al Poder. Una situación que como la descrita, que en parte existe hoy, solo se supera con esperanza y con acción a favor del Bien General.
Siguiendo a Francisco I: “Hemos de aprender a diseñar una cultura que privilegie el diálogo como forma de consenso”. Sólo así volverá la Paz.
Esta Paz también, pensando en Europa esta Europa que queremos construir a pesar de que en momentos cruciales, es difícil compartir muchas de sus actuaciones, como las que ahora hacen que miles de personas sean víctimas del egoísmo, incomprensión y de la injusticia.
Los carlistas que hemos sufrido también el exilio, la incomprensión y las secuelas de las guerras, hemos de ser los primeros en defender con humanidad y misericordia a todas las victimas extorsionadas de un doloroso exilio.
En este mensaje, queridos carlistas, os transmito unos pensamientos, para que este Montejurra de la Esperanza, nos lleve a la acción de una forma eficaz.
 Podéis contar con mi fiel compromiso y el de toda nuestra Familia en la mejor defensa de los Ideales, renovando una vez más el profundo vínculo que nos une.

Europa, Mayo 2016


lunes, 18 de agosto de 2014

EN EL IV ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE DON CARLOS HUGO DE BORBÓN PARMA

Don Carlos Hugo I
Hoy, 18 de agosto de 2014, se cumplen 4 años que no quedamos sin nuestro Rey Don Carlos Hugo I de Borbón.

Él representó  el carlismo de izquierdas y la tradición progresista y democrática de las Españas basadas en la Monarquía Federal. Explicó la revolución carlista socialista a la prensa  y cuando le preguntaron si quería heredar el trono de la Monarquía española impuesta por el dictador Franco, nuestro Rey, Don Carlos Hugo I, después de explicar el carlismo como un movimiento social popular y campesino que rechazaba toda privatización del comunal y de lo público, respondió de la siguiente manera: “Juan Carlos de Borbón quiere suceder a Franco, yo y los míos, queremos hacer la revolución”. 

Viva siempre el Rey  Carlos Hugo; desde aquí, donde estés, lucharemos por tu hijo nuestro  Rey, Don Carlos Javier I, porque sigue tus pasos.

Viva el Carlismo. 
                                             Manuel Fernández Sevilla