Santiago de Compostela.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
VISITA DE DON CARLOS JAVIER DE BORBON PARMA A GALICIA
Santiago de Compostela.
sábado, 7 de septiembre de 2013
EL INFANTE JAIME DE BORBON PARMA FIRMA UN ACUERDO DE COOPERACION CON EL GOBIERNO BOLIVIANO EN REPRESENTACION DEL GOBIERNO HOLANDÉS
lunes, 21 de noviembre de 2011
DISCURSO DE DON CARLOS JAVIER I EN PARMA
Es para nosotros una gran emoción encontrarnos hoy aquí junto a vosotros para recordar la figura de Nuestro Padre; emoción reavivada por el hecho de que precisamente con Él nos hayamos reunido en esta iglesia para compartir momentos importantes.
Es muy difícil trazar en pocas frases la vida y la obra de un hombre, intentar transmitir y hacer comprender a otros su historia personal y el peso de su legado en la vida y en la historia de otras personas.
No queremos trazar un retrato histórico, sino más bien recordar Su compromiso, Su apasionada labor y Su legado.
De los muchos mensajes que con ocasión de Su desaparición nos han llegado y gracias al recuerdo que muchos conservan, sobresale con claridad Su capacidad para comprender a los demás y Su capacidad de crear puentes.
A menudo se ha encontrado confrontado con hombres diferentes que se movían en diversos ámbitos, pero siempre ha logrado encontrar un punto común con ellos: el deseo de construir un mundo en el que la paz, el amor, la solidaridad no fueran utopías sino hechos concretos.
El compromiso que ha desarrollado en Su actividad Humana y Política ha estado siempre marcado por un intenso acercamiento cultural: en un encuentro que tuvo lugar precisamente aquí, en Parma, Nuestro Padre había dicho: "Estamos todos nosotros sentados en la misma mesa y un mismo caudal de conocimiento se encuentra a disposición de todas y cada una de las naciones del mundo. El conocimiento será el instrumento para el desarrollo".
Como he dicho, no deseamos ofrecer un retrato histórico o biográfico, sino un recuerdo humano de los rasgos más sobresalientes que han caracterizado a Nuestro Padre y que, para muchos, Lo convertían en una persona querida y entrañable.
Podemos decir solamente que desde que Nuestro Padre alcanzó la edad adulta y según el testimonio de tantas personas, supo ejercer los deberes a los que había sido llamado como algo prioritario, aunque nunca vividos como una obligación sino más bien como una inclinación natural hacia la que se sentía atraído; en este sentido el ejemplo de Nuestros Abuelos fue siempre una referencia inestimable.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Nuestro Padre se unió a Nuestro Abuelo Don Javier para liderar el movimiento Carlista, ejerciendo una oposición sin compromisos al régimen de Franco.
Para tal ocasión Nuestro Abuelo y Nuestro Padre prepararon un proyecto político de un estado democrático que preveía la máxima participación popular, y más concretamente el proyecto de un estado federal, en el respeto de la Tradición de los Fueros, con todas las autonomías locales existentes con idéntica dignidad, justicia social y libertad democrática.
Estos principios se mejoraban continuamente e iban incorporando nuevas ideas con el fin de poder garantizar un compromiso cada vez mayor de las personas.
En particular en Montejurra el compromiso de Nuestro Padre y de Nuestra Familia se evidenció con una profunda implicación: las vidas de aquellos que se implicaron sufrieron profundos cambios, algo que Le sucedería muy particularmente a Nuestro Padre.
En efecto, Nuestro Padre asumió el peso de lanzar un mensaje claro y sin ambigüedad, en su papel de Príncipe Carlista de Asturias, como haría más tarde en calidad de Rey Carlista de España.
Su mensaje fue un llamamiento al deber de reconquistar la propia libertad aún a sabiendas de los sacrificios que habrían de ser necesarios.
Toda Nuestra Familia ha cumplido personalmente este compromiso, y en primer lugar Nuestro Padre ha cumplido por Su coherencia e integridad en Su deber hacia España, hacia la Tradición que encarnaba, hacia Sí mismo y hacia nosotros como hombre.
Sus palabras en aquel contexto histórico tuvieron una relevancia capital en la medida en que se hacía cargo no sólo del aspecto político sino de todo un país: "Cuando los ciudadanos de un pueblo y de una nación son privados de su libertad, están obligados a reconquistarla a cualquier precio. Porque se trata de un derecho, de una obligación, de un deber. Y como el Carlismo quiere conquistar la libertad para todos, es objeto y será objeto de una pesada y peligrosa represión".
Estas palabras fueron proféticas puesto que tanto Nuestro Padre como Nuestras Tías se vieron obligados a exiliarse por mucho tiempo y muchos de los que compartieron los mismos objetivos sufrieron persecuciones.
El compromiso de Nuestro Padre y de Nuestra Familia, en aquel contexto histórico, se puede resumir en las palabras de Nuestra Tía María Teresa: "Cuando me pregunto las razones de nuestro compromiso con el movimiento del carlismo, que tan profundamente ha condicionado nuestra vida y nuestra juventud, mi respuesta es que ha representado para mí la esencia del espíritu de un pueblo, su fidelidad a una Tradición. Tradición que no es solamente costumbre, pero un modo de vivir profundamente personal y familiar. Y es al mismo tiempo una aspiración hacia un humanismo con raíces históricas pero de manera moderna: una auténtica democracia vivida dentro de la base de la sociedad. Este espíritu es tan auténtico y profundo que implica y compromete casi en contra de uno mismo, en contra de nuestros intereses más egoístas. Un espíritu auténticamente cristiano de fraternidad y al mismo tiempo de profundo respeto hacia cada persona".
Este espíritu, este modo de ser, lo ha desarrollado Nuestro Padre a lo largo de Su existencia con gran pasión y sin ataduras.
Su compromiso se ha cobrado un alto precio puesto que a lo largo de Su vida a menudo hubo de enfrentarse a la adversidad. Pero Nuestro Padre, en particular en calidad de Rey Carlista de España, no sólo nunca renunció a los derechos que había heredado, sino que fue un defensor tenaz y coherente de los mismos.
Nunca cesó de combatir por aquello en lo que creía y testimoniaba, aunque fueran distintos los ámbitos en los que se manifestó: en 1980, tras ser invitado por John Galbraith, premio Nobel de Economía, a ser Profesor en la Universidad de Harward, aceptó y enseñó por muchos años teoría económica en dicha institución.
A lo largo de los años Nuestro Padre ha querido llevar adelante el compromiso que siempre Lo había distinguido, intentando favorecer nuevas experiencias de diálogo y comprensión entre los pueblos y, al mismo tiempo, defendiendo aquellos valores y aquella tradición que ha encarnado y actualizado.
En particular vosotros, queridos amigos, recordaréis lo que ha hecho en Parma, Piacenza y en los antiguos Ducados.
A menudo Le gustaba decir que era un “Embajador de la Historia”, un punto de unión entre diversas realidades históricas y sociales; se ha considerado un elemento de un recorrido en el que no sólo se articula la historia, sino también las relaciones humanas, las amistades, el sentido de pertenencia a una misma comunidad.
Este sentido de pertenencia Le ha hecho sentir y reconocerse en la historia y en la vida de Parma y de Piacenza, y en la de las personas que han vivido y viven en ella.
Es ésta una parte importante de la realidad que ha vivido en los últimos años de su vida: a pesar de encontrarse a veces lejos de Parma y de Piacenza, llevaba dentro de Sí mismo, en Su corazón, una profunda unión con estas ciudades, hasta el punto de manifestar Su deseo de ser sepultado en esta iglesia.
Es muy difícil, como hemos dicho al principio, recordar en pocas frases lo que Nuestro Padre ha sido, cuál ha sido el papel que ha desempeñado en la historia, qué influencia ha ejercido en muchos; Nosotros en estos momentos sólo podemos recordar Su sencillez y Su fe, cómo la vivió, frente a la certeza de lo que aguarda a todo hombre.
Ante la pregunta que se formula cada hombre de cómo ha empleado su propia vida, y ante la serenidad de cuanto había cumplido, deseó en efecto que sobre Su tumba se escribiera sólo Su nombre y una frase: "Ante Dios no existe alma anónima".
Algunos amigos, recordándolo de forma apasionada, han dicho que Nuestro Padre fue un profeta de los tiempos modernos, y que como tal, anticipándose a los tiempos tuvo grandes sufrimientos, como ocurre a menudo a aquellos que no quieren conformarse al pensamiento común sino que aventuran nuevas ideas.
No sabemos si fue un profeta, pero seguramente fue un Hombre que puso todo Su empeño por cambiar el mundo en el que vivía, siendo siempre vivo intérprete y testigo de los valores en los que creía. Y es de esta manera como deseamos recordarlo, junto a todos vosotros que con nosotros lo hemos amado.
miércoles, 27 de julio de 2011
MISA DE ANIVERSARIO POR S.M.C. DON CARLOS HUGO DE BORBÓN PARMA
Con motivo de cumplirse próximamente el primer aniversario del fallecimiento de S.M.C. Don Carlos Hugo de Borbón Parma tendrá lugar a las 11.30 horas del próximo día 20 de Agosto del 2011 una misa funeral en la Iglesia del Monasterio de Irache en el pueblo de Ayegui (Navarra) organizado por el Capítulo del Reyno de Navarra de la Real Orden de la Legitimidad Proscripta (R.O.L.P.) .
Don Carlos Hugo de Borbón Parma, Rey Legítimo de las Españas, falleció en Barcelona el 18 de Agosto del
viernes, 29 de abril de 2011
MANIFIESTO DE S.M.C. DON CARLOS JAVIER DE BORBÓN PARMA
MENSAJE AL PUEBLO CARLISTA
Fiel a mis antepasados, fiel a mi Augusto Padre, cumpliré con los deberes y sacrificios que me impone el ser hoy el abanderado dinástico del Carlismo, que la legitimidad de origen y de ejercicio, desde los tiempos deCarlos V, ha hecho recaer en mí.
Como mi padre, seré fiel a nuestras tradiciones, en primer lugar a nuestra tradición religiosa y, continuando su fidelidad innovadora, junto a los que deseen seguir este camino, dentro y fuera del vasto panorama del carlismo, elaborar entre todos un programa de futuro. No en balde se sacrificaron tantos carlistas, no en balde mi padre vivió y luchó hasta el final de su vida al servicio de estos ideales.
Los tiempos son hoy distintos, el panorama político y su problemática distintos. No por esto ha terminado nuestra misión: perseverar en el camino y en la lucha por la justicia y la libertad.
Una misión que se despliega frente a un mundo donde los países y hasta los continentes están interconectados. Por esto, nuestra mirada ha de abarcar a la vez nuestras Españas y este mundo interconectado que camina hacia una convergencia cada vez mayor. No pienso con este mensaje exponer un plan de actuación. Este plan, este camino, lo iremos haciendo “al andar”.
Sí quiero subrayar que para nuestro presente inmediato la grave crisis moral, política y económica por la que atraviesa el mundo nos obliga a explorar más a fondo, con más rigor y exigencia nuestra propuesta de gestión desde la base de la sociedad, desde la base de nuestras Españas, para que la renta producida sirva al desarrollo progresivo de los ciudadanos, y no al enriquecimiento de determinados entes o individuos, o vaya a engrosar burbujas evanescentes que, al final, a todos arruinan.
Desde siempre, inspirados por el principio de subsidiaridad, le hemos dado una expresión más acorde con los tiempos modernos; se trata de resolver a cada nivel, local, regional, nacional y, hoy en día, supranacional, los problemas por los actores sociales y que estos se impliquen responsablemente y con capacidad inventiva en esta resolución, teniendo siempre a la vista el bien colectivo. Es lo que hemos llamado nuestra autogestión. Así podemos obviar la irresponsabilidad y también la polarización agresiva que conforma cada vez más el diálogo político cuando, al contrario, debería ser abierto y constructivo.
También nuestras raíces de cultura cristiana y humanista, donde han dejado huella otras espiritualidades, nos instan a luchar contra el terrible déficit ético que aqueja hoy en día una sociedad como la nuestra con larga tradición de sacrificios y altura moral. La adoración del becerro de oro no sólo envilece, también hace opaca la visión de un mundo donde la pobreza sigue haciendo estragos y no sólo la pobreza, también la falta de democracia y libertad y el olvido de los derechos humanos y de los derechos de los Pueblos, que van unidos, concretamente como lo revelan las revueltas de la ribera sur del Mediterráneo. Podemos ser eficazmente solidarios y debemos preocuparnos por ellos.
Creo que desde nuestra secular identidad, original, comprometida y con la legitimidad democrática que nos otorga nuestra decidida participación en la transición democrática y nuestra marcha hacia una España plural, podemos ser actores históricos de un cambio de sistema económico, político, administrativo, de gestión ecológica de la sociedad, siendo líderes de opinión en el campo público, intelectual y político, que es lo que se necesita hoy en día.
Tenemos por delante una cautivadora tarea, y por ello, fiel a mi compromiso histórico y llevado por el amor que tengo a las Españas, haciendo una llamada especial a la juventud, me comprometo al asumir la herencia dinástica del Carlismo y del Ducado de Parma, a entregarme a ello junto con mi esposa, mi hermano Jaime, mis hermanas Margarita y Carolina, y mis tías María Teresa, Cecilia y María de las Nieves.
Dado en París el ocho de abril del año dos mil once.
miércoles, 16 de marzo de 2011
UNA CARLISTA MÁS
El pasado 25 de febrero de 2011 nació en el Hospital Bronovo de La Haya, Doña Paola Cecilia Laurentien, segunda hija de la S.A.R. Doña Margarita de Borbón-Parma, Infanta de España y de Excmo. Sr. Don Tjalling Ten Cate.
S.A.R. Doña Margarita de Borbón Parma es hermana de S.M.C. Don Carlos Javier de Borbón Parma, Rey de Derecho de Las Españas.
Desde estas páginas felicitamos a S.A.R. por el feliz nacimiento y nos congratulamos con un acontecimiento que nos llena de alegría a todos los carlistas de Las Españas.
miércoles, 7 de abril de 2010
HOMENAJE A DON CARLOS HUGO DE BORBÓN-PARMA
Don Carlos Hugo de Borbón-Parma cumplirá 80 años el próximo día 8 de abril. Son 80 años de una vida fecunda y que ha dedicado íntegramente al servicio de las Españas, más allá de los estrechos límites que establecen las visiones partidistas.
Desde su infancia fue educado en una vocación de entrega a España y a los españoles a través de lo que significaba el credo Carlista, que su padre, el recordado D. Javier, encabezaba. Siendo niño todavía vivió las consecuencias del enfrentamiento de su padre con el dictador Franco, que se saldó con la expulsión de D. Javier del territorio ocupado por los nacionales y su regreso al exilio francés. Más tarde le tocó vivir igualmente las secuelas del compromiso antinazi de D. Javier, con su internamiento en el siniestro y tristemente conocido campo de concentración de Dachau. Todo ello forjó en él una profunda convicción democrática y antiautoritaria, que había de dar sus frutos en sus posteriores andaduras.
A partir de su aparición pública en Montejurra de 1957, su compromiso con el Carlismo y con España ha sido inquebrantable. Más allá de las consideraciones dinásticas, se ha tratado de una vinculación personal, producto de su profundo amor por este país, por sus gentes, por las naciones que lo conforman, y de su decisión de contribuir con su esfuerzo a la mejora en todos los órdenes de la situación de penuria material, política, cultural y espiritual por la que atravesaban. Esta decisión se manifiesta nítidamente en su primer discurso en Montejurra 1957 y ha vertebrado toda su actuación posterior.
Don Carlos ha dado al Carlismo una perspectiva actual y lo ha convertido en un movimiento con una visión progresista, dejando atrás viejos planteamientos reaccionarios, descubriendo las raíces populares y antioligárquicas del viejo y glorioso Partido. En la lucha por conseguir hacer del Carlismo un movimiento político dinámico y acorde con la realidad de su tiempo puso a contribución toda la riqueza de su formación académica y toda la cultura que había ido acumulando. Logró, sin más desgarramientos internos que los inevitables, llevar al Partido Carlista, como le había encomendado su padre, a un puesto en que podía enfrentarse sin ninguna vergüenza a los grandes retos de nuestro tiempo. Y todo ello sin renunciar un ápice a su historia y a su trayectoria, pero sabiendo encontrar en las mismas los gérmenes de una ideología socialista y federalista.
Desde la plataforma que le brindaba su posición de heredero de la dinastía que ha encabezado el Carlismo durante más de 175 años, supo hacer todo lo posible para la reconciliación y el encuentro de los que, habiendo estado enfrentados en la Guerra Civil, tenían en común la esperanza de una España democrática y en que los antagonismos cainistas fueran superados. El Partido Carlista se enfrentó a los fascistas que dominaban las calles en los años cuarenta y cincuenta. Estuvo en el nacimiento de CCOO. Brindó refugio y amparo en sus Círculos Culturales a todos los que no encontraban otro medio ni sitio para reunirse. Convirtió sus actos públicos (Montejurra, El Quintillo, Begoña, Montserrat) en altavoces para denunciar la carencia de libertades de todo tipo que sufrían España y los españoles. Por fin, Don Carlos estuvo en el nacimiento de la Junta Democrática, y el Partido en el de la Plataforma Democrática. Siguiendo sus consignas los Carlistas se aplicaron a conseguir la unidad de todos los demócratas en un solo organismo unitario, lo que al fin se consiguió con Coordinación Democrática. Igualmente, sus consignas sirvieron para que el Partido Carlista de Cataluña participase en la Coordinadora de Fuerza Política de Cataluña y en la Asamblea de Cataluña. Todo ello le costó un nuevo destierro, junto con los restantes miembros de su familia, destierro del que no pudo volver al mismo tiempo que otros exiliados, estando vetada su presencia en España hasta después de las elecciones generales de junio de 1977.
Don Carlos nunca pasó factura por todas las dificultades que le sobrevinieron a consecuencia de su compromiso con el pueblo español. Y hay que resaltar que tales dificultades no han sido pocas ni livianas. Se vio aislado de sus pares de la realeza europea por su compromiso progresista. Entregó de tal manera, no sólo su persona, sino su patrimonio a la lucha por la libertad, que actualmente lleva una existencia muy modesta y alejada de todos los lujos y oropeles.
Cuando creyó que su presencia era un obstáculo, se retiró discretamente del primer plano y se dedicó a una actividad docente en la señera Universidad de Harvard, donde a lo largo de más de veinte años ha realizado su vocación académica, colaborando con el eminentísimo economista Dr. Galbraith. Esta etapa silenciosa de su vida ha contribuido a reafirmar, afianzar y ampliar su compromiso con la libertad, el progreso, los derechos humanos y todo lo que significa la democracia. Todo ello ha configurado una personalidad irrepetible, inconcebible en un hombre de su extracción social (pero, por otro lado, muy coherente con lo que ha sido la línea de los sucesivos Abanderados del Carlismo) y de un valor incalculable humano, político, cultural y académico. En los últimos años, centrado en las consecuencias del fenómeno de la globalización, trabajando intensamente sobre ello y tratando de encontrar una respuesta realista y positiva a las consecuencias de explotación a nivel universal que provoca. En suma, tan rica, completa y polifacética personalidad es un lujo desperdiciado para España.
Ahora que cumple 80 años, sus amigos, admiradores y partidarios queremos rendirle un homenaje que le compense de tantos sinsabores como le ha costado su compromiso y su comportamiento a lo largo de su vida. Sabemos que tiene el apoyo de su Familia (sus hijos y sus hermanas Dª. Mª. Teresa, Dª. Cecilia y Dª. Mª. de las Nieves), pero queremos que toda su familia espiritual, empezando por “La Gran Familia Carlista” y continuando por todos los demócratas que han sabido y han seguido su irreprochable trayectoria, nos unamos a él en tan significada fecha para declarar nuestra solidaridad con su lucha y desearle muchos años más de vida fecunda.
Para este fin hemos previsto la celebración de una serie de actos que tendrán lugar en Tarragona el 11 de abril del 2010, cuyo programa será el siguiente:
10,45 horas Santa Misa, concelebrada, en la Iglesia Parroquia de San Agustín Rambla Vella,12.
12,00 horas Recepción en el Salón de Plenos del Ayuntamiento Plaza de la Font, 1. El Jefe de Protocolo recibirá en la puerta del Ayuntamiento y Acompañará hasta el salón de Plenos donde el Teniente de Alcalde dirigirá unas palabras.
Palabras de S.A.R. don Carlos Hugo de Borbón-Parma.
Posibilidad de adherirse a las campañas:
Tarragona 2016 Candidatura a Capital Europea de la Cultura
Tarragona 2017 Candidatura a los Juegos Mediterráneos
13.45 horas Comida en el Salón Noble del Hotel Husa Imperial Tarraco Paseo Palmeras, s/n
Palabras de Bienvenida a la Familia y a los asistentes.
Palabras de S.A.R don Carlos Hugo de Borbón-Parma.
Convocamos a todos los que se consideran amigos, admiradores y partidarios de D. Carlos Hugo a participar en ellos.

